CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 4, 2006.- Simpatizantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) extendieron el campamento que mantienen frente a la entrada principal del Tribunal Electoral, en la víspera de que la Sala Superior emita su fallo sobre la calificación de la elección presidencial y realice la declaratoria de Presidente electo. Coordinados por brigadistas que portan chalecos amarillos con el nombre de Marcelo Ebrard, jefe de gobierno capitalino electo, cerca de 100 personas se instalaron alrededor de la sede del órgano jurisdiccional, donde colocaron una gran carpa sobre la avenida Carlota Armero.
Los manifestantes arribaron a ese lugar con cobijas y mantas, ya que pretenden pasar ahí la noche en espera de que a las 8:00 horas de este martes inicie la sesión pública de la Sala Superior.
Los manifestantes aseguraron que no prevén impedir el paso al personal que labora en el órgano jurisdiccional, tampoco a los invitados especiales que acudan a la sesión ni a los representantes de los medios de comunicación.
El objetivo, indicaron, es expresar su inconformidad en caso de que los siete magistrados que integran la Sala Superior determinen validar los comicios presidenciales y declarar a un presidente electo distinto a Andrés Manuel López Obrador.
A las 17:00 horas los simpatizantes perredistas fueron convocados a formar una fila para recibir alimentos.
Los brigadistas de Marcelo Ebrard también repartieron platos de unicel con arroz blanco, bisteces a la mexicana y pollo con mole, así como pan blanco, botellas de agua y refrescos en lata.
Integrantes del movimiento de resistencia estacionaron sus automóviles hasta en tercera fila sobre avenida Carlota Armero en dirección a calzada Tasqueña, lo que ha empezado a ocasionar problemas de tránsito vehicular.