MORELIA, México, sep. 8, 2006.- En Morelia, Michoacán, su tierra natal, el presidente electo Felipe Calderón, hizo un nuevo llamado a la unidad y a evitar las provocaciones. “Estamos llamados a dejar a un lado las semillas de la discordia y a sembrar las semillas de la unidad y la concordia entre los mexicanos, a sembrar la semilla de los valores de la democracia. Por eso invito a no responder a las provocaciones, que aprendamos bien la lección del 2 de julio”, dijo
. El Presidente electo se reunió con estructuras de su partido ante quienes dijo que por el bien de México cada vez será menos militante partidista y más dirigente de todos los mexicanos.
Destacó que tras remontar adversidades durante el proceso electoral, ahora tiene una nueva meta en su vida.
“Cuando parecían nuestros adversarios y se decían a si mismo indestructibles, inderrotables, invencibles, dije que sería Presidente de México y lo hemos logrado ahora… que no sólo ganamos la Presidencia, también tendremos buen gobierno los próximos 6 años en la vida de la República”, prometió.
Felipe Calderón se comprometió a trabajar junto con el gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas, del PRD, para combatir a la delincuencia organizada.
“A pesar de que en algunos segmentos de ese partido se siembra insistentemente la discordia, la sinrazón, la ira, el odio hacia los demás y hacia nosotros, no tenga México y Michoacán la menor duda, voy a apoyar con toda la fuerza de la Federación al Gobierno del estado de Michoacán encabezado por Lázaro Cárdenas, en su lucha por rescatar la seguridad que los michoacanos merecen”, dijo.
El Presidente electo tenía previsto colocar una ofrenda floral ante la estatua de Morelos a las 5 de la tarde, pero el evento se pospuso debido a la presencia de unos 200 manifestantes del PRD que gritaban consignas.
Se trasladó entonces al Teatro Morelos, dio su mensaje y posteriormente acudió a colocar la ofrenda floral, una vez que ya no estaban los manifestantes.