LOS CABOS, México, sep. 8, 2006.- Las huellas del paso del huracán “John” aún permanecen en todo el estado de Baja California Sur, autoridades federales y locales evalúan los daños que provocó el huracán. A una semana del desastre se han reportado algunas afectaciones, como la muerte de cuatro personas y la desaparición de otras dos.
Noventa y cinco tramos de las carreteras federales Transpeninsular y del Golfo se averiaron por los deslaves. Miles de viviendas fueron destruidas total o parcialmente.
Además, hubo grandes daños en los servicios de energía eléctrica y agua potable en todo el estado, y al menos 130 escuelas dañadas.
“Estuvo muy feo, muy fuerte, de hecho todas las casas, muchas láminas y eso, volaron los techos, los árboles se cayeron, los postes de luz también, todo el suelo... horrible”, dijo la señora Nereyda Ceseña, habitante de La Ribera, BCS.
En muchos lugares la destrucción fue total, es el caso de la entrada principal del pueblo de San Bartolo, en el municipio de La Paz; se aprecia cómo la fuerza del río ocasionado por el huracán John la destrozó por completo. Una tubería de agua quedó completamente destrozada, por lo que los habitantes se quedarán sin agua durante varias semanas.
En todo el estado, brigadas del sector salud están recorriendo las zonas afectadas para prevenir el posible brote de epidemias como cólera y dengue.
En cuanto al sector turístico, Cabo San Lucas, el principal destino de todo el estado, se reporta listo. Hoy comenzaron a llegar nuevamente los primeros cruceros provenientes de Estados Unidos.
“La invitación a todos los turistas nacionales e internacionales a que sigan visitando este destino de playa tan importante como es Cabo San Lucas... Es el motor económico que tenemos en nuestro estado”, comentó Arturo de la Rosa, delegado municipal en Cabo San Lucas.
Las autoridades esperan que la derrama económica que pueda generar el turismo ayude a aminorar los efectos del huracán “John”.