CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 11, 2006.- El 11 de septiembre de 2001 cambio la agenda entre México y Estados Unidos, la seguridad fronteriza se elevó a prioridad de la relación bilateral. Cinco años después, el embajador de Estados Unidos, Antonio Garza, dijo que el terrorismo internacional sigue y seguirá siendo un reto para los dos países.
"México y Estados Unidos han trabajado muy cerca para asegurar que nuestras naciones estén a salvo de las amenazas del terrorismo, compartimos el compromiso con muchos otros aliados, es una tarea que seguiremos enfrentando en el futuro", dijo Tony Garza.
A nombre del presidente Bush y del pueblo de Estados Unidos, el embajador Garza agradeció al presidente Fox la cooperación de México para mantener la frontera segura.
En el patio central de la embajada, se recordó a los casi 3 mil muertos en Nueva York, Washington y Pennsylvania.
“Entre las personas que perdieron la vida hace cinco años en los ataques terroristas del 11 de septiembre, se encontraban ciudadanos mexicanos, de hecho, ciudadanos de mas de 70 países perecieron ese día”, señaló en embajador de Estados Unidos en México.
Funcionarios y personal de la embajada guardaron un minuto de silencio.