CHIHUAHUA, México, sep. 11, 2006.- Siete gatilleros fueron detenidos en Ciudad Juárez, Chihuahua cuando intentaban ejecutar a un empresario en un Centro Comercial.
Armados con rifles de asalto y pistolas automáticas, llegaron hasta el Centro Comercial, entraron a un gimnasio y amagaron al gerente y empleados.
Los pistoleros rastrearon el gimnasio para ejecutar a su propietario, que no ha sido identificado, pero no lo encontraron.
Alguien los denunció y fueron detenidos con todo y el arsenal que utilizarían para ejecutar al empresario.
“A estas personas les fueron encontradas tres Prieto Bereta calibre 9 milímetros, una calibre 40, así como cuatro fusiles de asalto, un Winchester tipo R15 calibre 223, una subametralladora calibre 223, un rifle Norinko tipo AK 47 calibre 762 por 39...”, reportó Claudia Bañuelos, vocera de la Procuraduría de Justicia de Chihuahua.
Todos los detenidos fueron trasladados a la Procuraduría General de Justicia, donde fueron interrogados. Entre ellos fue identificado Carlos Alberto de la Cerda, de Novolato, Sinaloa, presunto líder de la banda de sicarios.
Ante la posibilidad de un operativo para rescatarlos, en las instalaciones de la Procuraduría de Chihuahua se montó un amplio operativo de vigilancia de elementos fuertemente armados. Con tanquetas y soldados se mantuvo la vigilancia en el exterior del edificio hasta que fueron consignados a la Procuraduría General de la República.
“El hecho es que al parecer los mismos detenidos señalaron que podrían ser rescatados por algún grupo delictivo... y bueno, siempre es sano tomar precauciones”, comentó Rolando Alvarado Navarrete, delegado de la PGR en Chihuahua.
En la delegación de la Procuraduría General de la República también se reforzó la vigilancia.
Por seguridad se ordenó el traslado de los siete sicarios a la Ciudad de México, donde son investigados por la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada.