SAN DIEGO, Estados Unidos, sep. 18, 2006.- El mexicano Francisco Rafael Arellano Félix, supuesto líder de uno de los mayores carteles del narcotráfico en Norteamérica, se declaró inocente el lunes en cargos de venta de cocaína, un mes después de que su hermano menor fuese arrestado en aguas internacionales frente a la costa mexicana. Arellano Félix es uno de siete hermanos acusado de estar detrás del cartel homónimo con base en Tijuana, México. Se le acusa en relación a un caso de 1980 en el que presuntamente vendió cocaína a un policía encubierto en Estados Unidos.
Durante una audiencia el lunes ante una Corte Federal en San Diego, el acusado, de 56 años, se declaró inocente en dos cargos relacionados con distribución de cocaína. Por cada uno de ellos enfrenta una pena máxima de 15 años.
Arellano Félix fue trasladado en helicóptero el sábado desde la ciudad mexicana de Matamoros y entregado a las autoridades de Texas en Brownsville, tras haber cumplido una condena a 10 años de prisión en México.
Se trata del primer presunto líder del narcotráfico extraditado desde México a Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno estadounidense consideraría retirar los cargos en su contra si él cooperase con las autoridades en otros casos relacionados con el cartel, dijo a la prensa la fiscal Laura Duffy.
Hace un mes, su hermano menor, Francisco Javier Arellano Félix, fue detenido a bordo de un yate deportivo en aguas internacionales frente a La Paz, México, y llevado a San Diego, California, para encarar cargos por narcotráfico. Una vez allí el acusado de 36 años se declaró inocente por tráfico de drogas, lavado de dinero y conspiración.