CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 20, 2006.- El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, se pronunció por el uso de la Fuerza Pública en su estado para garantizar el restablecimiento de los derechos de los oaxaqueños que se han visto afectados tras 122 días de conflicto magisterial. Entrevistado en Las Noticias por Adela, el gobernador reiteró que no renunciará a su cargo y advirtió que la tolerancia tiene un límite y en esta semana se tomarán acciones para regresar a los oaxaqueños afectados sus derechos en la capital del país.
Dijo que ya es intolerante la agresión a periodistas, la toma de medios de comunicación, la falta de clases a los niños y el bloque a los habitantes del centro de Oaxaca que no pueden trabajar ni transitar.
Afirmó que apoya la solicitud que el Congreso local hizo a la Presidencia para que intervenga con la Fuerza Pública a fin de garantizar los derechos de los oaxaqueños y se reorganice la vida pública en la capital del estado.
Aseveró que ahí se han dado delitos federales, reconocidos incluso por los propios dirigentes de la APPO, y que toca al gobierno federal resolverlos.
Reiteró que su renuncia no se decidirá en la Presidencia sino en el Senado de la República.