CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 20, 2006.- Los obispos de México confiaron en que "las autoridades se apegarán a la rigurosa búsqueda de la verdad y respetarán el principio de la presunción de inocencia", en el caso de las acusaciones contra el cardenal Norberto Rivera Carrera por supuesto encubrimiento de abusos sexuales. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llamaron a que las indagatorias del caso se efectúen "en un marco de protección a la dignidad y los derechos de la persona humana", y reiteraron su llamado a la ciudadanía para denunciar el delito de pederastia.
Los jerarcas católicos expresaron, en un comunicado, su "dolor y solidaridad por las personas víctimas de todo tipo de abusos sexuales" y condenaron las acciones pederastas de cualquier ser humano, "sea sacerdote, religioso o laico".
En el documento firmado por el secretario general de ese órgano eclesial, Carlos Aguiar Retes, advirtieron que "quien incurra en ello deberá enfrentar las consecuencias de sus actos frente a las autoridades".
Agrupados en la CEM, los prelados subrayaron que "el crimen de pederastia siempre deberá ser denunciado y condenado, nunca encubierto, por lo que reiteramos nuestra disposición a colaborar con las autoridades encargadas de la procuración e impartición de justicia".
Estableció que la Conferencia del Episcopado Mexicano asume como propias las declaraciones de la Arquidiócesis de México, pidiendo públicamente a los fieles que si conocen algún caso de abuso sexual sea denunciado a las autoridades competentes.
"Exhortamos a todos los mexicanos a vivir el amor cristiano que impulsa a la denuncia, a la propuesta y al compromiso con proyección social para la construcción del bien común", abundaron.