SINALOA, México, sep. 23, 2006.-Se cumplen ocho días de que el huracán "Lane" golpeó al estado de Sinaloa. En la población de Tabala, al Sur de Culiacán, la gente aún recuerda el paso del meteoro.
"Aquí salvamos la vida no’más", declaró una damnificada.
Pese a los daños, los servicios de agua y luz comienzan a restablecerse.
Dos mil 500 elementos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) trabajan intensamente para reestablecer la energía eléctrica. El 98 por ciento de las poblaciones afectadas ya cuentan con el servicio.
"De estas 796 poblaciones, tenemos 47 por reestablecer. Hemos trabajado desde El Salado hasta esta parte", dijo Félix Villalobos Medina, superintendente de la CFE-Sinaloa.
En la zona del Valle de San Lorenzo, 12 mil habitantes aún carecen de agua potable.
Pero mientras se restablecen por completo los servicios básicos, las familias damnificadas intentan reconstruir sus casas.
“Se llevó toda la casa, estamos haciendo cola porque dicen nos van ayudar con lámina", comentó una mujer damnificada.
La reconstrucción de casas y de servicios básicos no son la única preocupación para los miles de damnificados que dejó el huracán “Lane”.
En las poblaciones de El Dorado, Costa Rica e Higueras de Abuya, el 50 por ciento de las casas, tienen la presencia de la larva del mosco trasmisor del dengue.
"Hemos encontrado focos rojos en Higueras de Abuya, el 50 por ciento de las casas tienen larva", destacó Héctor Ponce Ramos, secretario de Salud.
En Sinaloa, aún están pendientes de reparar mil kilómetros de carreteras estatales, dos mil 100 kilómetros de caminos rurales y aún hay 30 comunidades incomunicadas a la que se le asiste por medio de un puente aéreo.