CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 24, 2006.- El secretario de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Ricardo Ruiz Suárez, sugirió al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, abstenerse de utilizar de nueva cuenta la fuerza pública para tratar de resolver el conflicto político en esa entidad. Recordó que precisamente el intento de desalojar el plantón de maestros con fuerza policíaca, cuando el problema sólo era gremial y salarial, provocó su prolongación y agravamiento, así como la participación de otros sectores de la sociedad oaxaqueña y del Gobierno Federal.
De haberse atendido con prudencia y paciencia desde el principio la demanda de los profesores, dijo en conferencia como vocero de la administración capitalina, el asunto ya se hubiera resuelto desde hace mucho.
Confió en que el diferendo entre la administración pública y los sectores del estado se resuelva con diálogo y concertación, incluso antes de que la marcha de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) llegue a la capital de la República para mantenerse en plantón.
Ricardo Ruiz advirtió que el GDF de ninguna manera recurrirá a la fuerza pública para desalojar a los casi tres mil manifestantes que se prevé arribarán a la ciudad de México en los próximos días.
Por ello, ante la llegada de manifestantes oaxaqueños al Distrito Federal, el GDF se limitará a adoptar las medidas sanitarias pertinentes, como letrinas y agua potable, durante su permanencia en la ciudad, muy probablemente en el Zócalo capitalino.
"La ciudad no tiene por qué pagar un asunto que corresponde a otros ámbitos de gobierno del país. Estamos conscientes, por supuesto, de que estamos en la capital de la República y que aquí tenemos eco de todo lo que sucede en el país, pero lo ideal -insisto- es que esto se resuelva antes de que llegue a la Ciudad de México".