CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 24, 2006.- Sin agua, ni luz, sólo con la ayuda de las autoridades, se encuentran habitantes de la comunidad de San Miguel de las Mesas, en el municipio de Cosala, Sinaloa. Esta es una de las 30 comunidades que permanece incomunicadas en Sinaloa, por los efectos del huracán “Lane”.
En esa comunidad, la fuerza del huracán atacó arrasando con los techos, las viviendas. Lo mismo sucedió en el pueblo Higueras de Abuya.
En esas comunidades, sólo por la vía aérea se puede hacer llegar víveres a las familias, así como los primeros materiales para la reconstrucción.
El gobernador de Sinaloa, en un recorrido por la zona, anunció que en los 10 municipios afectados ya está la etapa de reconstrucción.
Alrededor de mil 200 millones de pesos serán necesarios para reponer tres mil hectáreas sembradas, mil cabezas de ganado, 300 ranchos, dos mil kilómetros de caminos, mil kilómetros de carreteras, pero la prioridad será comunicar los pueblos aún aislados.
“Estas comunidades más alejadas no tienen energía eléctrica ni agua potable. Están empezando a levantar sus casitas. Estamos empezando la etapa de reconstrucción. Se requerirán entre mil y mil 200 millones de pesos”, el gobernador de Sinaloa, Jesús Aguilar Padilla.
Las autoridades de Salud mantienen alerta epidemiológica en todo el Valle de San Lorenzo, que comprende el Sur del municipio de Culiacán y el Norte del municipio de Elota, así como en los municipios de Escuinapa y Mazatlán donde se han registrado altos niveles de la larva del mosco transmisor del dengue.