CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 2, 2006.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, indicó que será hasta después del miércoles cuando la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) decidirá si continúa su marcha a la Ciudad de México. En rueda de prensa matutina informó que los dirigentes de esa agrupación están a la espera de los resultados de las negociaciones con autoridades federales, que se reiniciarán el miércoles.
Por lo anterior descartó la participación masiva de la APPO en las marchas para recordar los hechos del 2 de octubre de 1968, a efectuarse este lunes por diversas calles. Acaso, dijo, enviarán una representación a dichos actos, los cuales serán vigilados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.
El funcionario insistió en que se debe revelar quiénes y dónde están los responsables de la matanza de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, no por razones de revancha o venganza, sino de salud pública y el buen desarrollo de la vida política del país.
Tras puntualizar que "el 2 de Octubre no se olvida", criticó las resoluciones del Poder Judicial en las cuales se consideran prescritos el delito de homicidio y otros de hace casi cuatro décadas contra estudiantes y grupos sociales, pues con esto se propicia la impunidad. Pese a ello, confió que algún día se conocerá la verdad.
Consideró como "interesante" el trabajo de la fiscalía especial para investigar los crímenes políticos del pasado y confió que nunca más se repita un hecho semejante en el país.
Al respecto, se pronunció contra el viaje de legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a Oaxaca, el miércoles, y lamentó la presencia de la Marina Armada de México en la capital oaxaqueña, pues en su opinión es intimidatoria y desafortunada en vísperas de una negociación política al conflicto.
Encinas Rodríguez cuestionó los sobrevuelos de la Armada de México en la capital oaxaqueña y señaló que esa instancia debe explicar cuál es su papel en el conflicto, sobre todo porque sus labores deberían limitarse a los puertos, como Salina Cruz y Oaxaca, sus costas y no tierra adentro.
"Nuestro exhorto es que ningún agrupamiento militar debe intervenir en competencias de autoridades civiles, y en Oaxaca, tanto las federales como las estatales deben asumir su responsabilidad", aseveró.