CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 2, 2006.- El secretario de Gobernación, Carlos Abascal, expresó su optimismo en que en la reunión del miércoles con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se logren "avances sustanciales" para resolver el conflicto en la entidad. En breve entrevista en el marco de la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), llamó a esa organización oaxaqueña "a que vayamos en un esquema institucional para darle salida por la vía de las instituciones".
El funcionario advirtió que en Oaxaca hay un millón 300 mil niños que no tienen educación por decisión de la APPO, mientras que la capital está secuestrada y la sociedad pierde empleos, actividad económica, turismo e ingresos.
Tras descartar las versiones de que "hay guerra", pidió a los representantes de los medios de comunicación ser cuidadosos, pues "hablar de guerra es una cosa de otra dimensión, así que seamos más responsables, por favor".
Cuando el esfuerzo es por el diálogo y seguir en las vías institucionales, abundó, "toma tiempo", y reconoció que en épocas de dictadura y de autoritarismo "muy fácilmente se destituía a un gobernador, se metía al Ejército y ya".
Sin embargo, aclaró que en la actualidad se vive en democracia y deben escucharse todas las voces, así como distinguir lo que es legítimo, "tenemos que procurar producir soluciones de largo plazo y ahí estamos instalados".
Abascal Carranza sostuvo que los problemas que vive Oaxaca son de tipo estructural, es decir, en materias de justicia, transparencia, Derechos Humanos, violencia contra las mujeres, pobreza e indígenas, los cuales deben resolverse estructuralmente.
Por lo tanto, señaló que sobre la mesa de diálogo hay reformas de fondo, cambios radicales que permitan que la sociedad oaxaqueña resuelva el problema del pasado y siente las bases para avanzar.
Dijo que hay planteamientos que tienen por objeto dejar sentadas las bases, por ejemplo, en el rubro electoral, de ciudadanización, de Derechos Humanos e indígena, que permitan mirar con mayor tranquilidad hacia el futuro.
Es decir, explicó, aquí desde luego importa quien gobierne, pero lo que más importa es con qué instrumentos lo haga, para que de esa manera la sociedad pueda exigir cuentas a su gobernante.
Por otro lado, reconoció que "no todo es así de angelical", pues algunos actos realizados por la APPO presentan características delictivas, como el pedir peaje para transitar por una calle, el poner bombas en cajeros automáticos, cerrar negocios y agredir personas, "eso es delincuencia común".