TUXTLA GUTIÉRREZ, México, oct. 3, 2006.- Desde el 26 de septiembre comenzaron las lluvias intermitentes en Chiapas. El 3 de octubre las lluvias arreciaron. Era el preludio de “Stan”, que tocó tierra el 4 de octubre del 2005. Con una tierra saturada por las lluvias, el suelo ya no aguantó. Ese 3 de octubre, los ríos se convertían en grandes avenidas anunciando lo que vendría.
La gente comenzó a huir buscando refugio. Un sólo día bastó entre el 3 y el 4 de octubre, para que todo se destruyera en la costa y sierra de Chiapas.
El nivel del río San Isidro había crecido demasiado su nivel, estaba a casi 4 metros 80 centímetros, que es lo que mide el puente. Veinticuatro horas después, uno de los tramos de este mismo puente se lo llevó el río.
En Motozintla, en la sierra chiapaneca, el paso de “Stan” fue devastador.
“Todo, toda esta familia, hasta el cerro de aquél lado saqué mis cosas, se enterró señor, todas las casas, buenos carros se enterró, incluso nosotros, yo mi familia la llevé hasta el cerro, estuvimos dos noches durmiendo bajo el agua”, comentó Rogelio Pérez, damnificado.
“La vivienda está un poco destrozada y el agua está a mitad de la casa”, dijo José Hernández, damnificado.
Y todavía llovería una semana más. Ese 3 de octubre, el desastre apenas comenzaba. “Stan” ya acechaba.