CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 5, 2006.- El Senado lamentó y condenó la aprobación del muro de mil 125 kilómetros que aprobó el Senado estadounidense. Y se sumó a la demanda hecha por distintos actores de la sociedad mexicana, para que el presidente norteamericano George Bush, vete la Ley aprobada por su Congreso, en lo relativo a la construcción del muro.
Esa medida, dijeron, es una actitud xenofóbica, que pone en peligro las vidas de los migrantes.
"Vulnera su dignidad humana, desconoce su trabajo y contribución al desarrollo de los estados unidos y porque se contrapone al espíritu de cooperación y buena vecindad entre los dos países...", señaló el senador perredista Silvano Aureoles.
"Desde este Senado convocamos a todas y a todos los mexicanos a rechazar en una sola voz este reforzamiento de seguridad en la frontera que paradójicamente provocará más inseguridad, más violencia y más odio...", dijo el senador Alberto Villarreal.
“No vamos a permitir que sean tratados como criminales… No podemos aceptar que por motivos políticos sean agraviados sobre todo cuando son tan indispensables para el buen funcionamiento de la economía norteamericana…”, aseveró la senadora Griselda Gómez.
También se propuso la integración de una comisión de senadores que dé seguimiento y proponga al Senado la agenda de los temas fundamentales y la estrategia para impulsar una Reforma Migratoria Integral, en beneficio de ambas naciones.