OAXACA, México, oct. 7, 2006.- El maestro Jaime René Calvo Aragón, asesinado la noche del jueves cuando se dirigía a una reunión de trabajo de profesores disidentes a la Sección 22 del SNTE, fue sepultado en el panteón central de la capital oaxaqueña. Familiares pidieron justicia y detener a los presuntos responsables del homicidio, aunque manifestaron que no desean venganzas ni agresiones contra nadie.
El féretro con el cuerpo del mentor salió del domicilio ubicado en la colonia Trinidad de las Huertas, en esta capital, donde su hermano se encargó de darle el último adiós a nombre de toda la familia. Posteriormente, se ofreció una misa de cuerpo presente en la Iglesia de la Virgen de la Consolación.
En su homilía, el padre Juan Loera Pinedo señaló que cuando una persona dedica su vida a una vocación la disfruta intensamente y no desaparece. Por eso, dijo, René está presente y sigue enseñando a la gente y a los oaxaqueños que lo rodearon en vida.
Concluida la celebración eucarística, un mariachi acompañó la salida del féretro de la capilla con lo que se conoce como el "Himno oaxaqueño", vals de Macedonio Alcalá que lleva por título "Dios nunca muere".
El cortejo fúnebre avanzó a paso lento con familiares y amigos, compañeros de trabajo y cientos de personas que lo acompañaron por las principales calles de esta capital.
Una hora de camino fue suficiente para llegar al panteón central; ahí se encontraba ya la fosa abierta, algunos familiares y amigos, así como el mariachi que interpretó "Cuando dos almas".
Durante el trayecto, el cortejo fue escoltado por los hermanos, las hijas y sobrinas de la víctima, quienes también cantaron "Las Golondrinas", "Un puño de tierra" y "El rey".
Poco antes de las 19:00 horas la ceremonia concluyó y centenares de flores cubrieron la tumba.
En tanto, la dirigencia del Consejo Central de Lucha (CLL) organización disidente de la Sección 22 del SNTE, pidió que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga la investigación sobre este caso.