CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 10, 2006.- El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI tiene encendidos sus focos rojos ante el riesgo de que el PRD pretenda vender cara su eventual derrota en las elecciones a efectuarse este domingo en Tabasco y lleve a cabo acciones extremistas. El vocero del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carlos Flores Rico, reconoció que hay preocupación por el extremismo en el que pudieran incurrir grupos perredistas que están llegando a la entidad de cara a los comicios del 15 de octubre.
Señaló que no le temen a Andrés Manuel López Obrador en términos de competencia, porque su candidato a la gubernatura, Andrés Granier, ha hecho un esfuerzo enorme para construir altos niveles de unidad y cohesión en torno a su figura.
Sin embargo, estimó que lo preocupante son las secuelas que pudieran registrarse, si el resultado de los comicios es adverso al Partido de la Revolución Democrática (PRD) en las elecciones en que se renovará la gubernatura, las alcaldías y el Congreso local.
Flores Rico aclaró que su partido no se confiará ni aflojará el ritmo para ganar los comicios, y dijo que al priismo está listo para velar el tiempo de reflexión una vez que concluyan las campañas este miércoles.
Confió en el electorado tabasqueño para acudir a emitir su voto en las urnas, pese al asedio y eventuales acciones directas que tienen previstas las brigadas del PRD.
Llamó a las autoridades locales y electorales de Tabasco a dar las garantías necesarias a los ciudadanos para que puedan ejercer a plenitud sus derechos cívicos.
El vocero aseguró que el triunfo del PRI garantizará a Tabasco la paz, la inclusión, la armonía, el trabajo y el compromiso con la gente.