CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 12, 2006.-El líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Joel Ayala, respondió al vocero presidencial, Rubén Aguilar, y aseguró que no es él quién debe determinar si se entrega o no el bono de fin de sexenio a los burócratas. “No tiene conocimiento de nada, cuando habla altera, contradice al Presidente, se mete en áreas que no le corresponde, es decir, lo que ha hecho es poner en evidencia a su propio jefe, que es el Presidente de la República. Le repito, el vocero de la Presidencia no tiene relación laboral con nosotros, por eso lo paramos en seco y si quiere algunas acciones van a ser pesadas para él”, aseguró el líder de los burócratas.
El también diputado del PRI, Joel Ayala, informó en entrevista que la reunión pactada con el secretario de Hacienda luego de su comparecencia en San Lázaro, se pospuso para la próxima semana.
“Creemos que el martes tendremos ya, vía el diálogo, como lo hemos sacado, Gil Díaz ha sido consciente de todo esto. El obstáculo que hemos tenido es con el subsecretario de Egresos, Carlos Hurtado, que siempre dice que no”, afirmó.
Insistió en que el bono les corresponde a los trabajadores de base y que así se ha entregado durante los últimos 5 sexenios.
“Es una pequeña compensación de fin de sexenio por el esfuerzo que hacen los trabajadores de base, que son los que sacan los programas de Gobierno y que hacen posible pues que todas las acciones precisamente de las instituciones funcionen”, agregó.
De darse el bono de dos mil 500 pesos a cada uno del millón 800 mil trabajadores de base al servicio del Estado, el gobierno erogaría cuatro mil 500 millones de pesos de manera extraordinaria.