CUIDAD DE MÉXICO, México, oct. 13, 2006.-Los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encargados de las excavaciones en el Conjunto de Las Ajaracas, frente al Templo Mayor, informaron este viernes que el monolito descubierto el pasado 2 de octubre no ha podido ser liberado por completo. Los trabajos para retirar el concreto y trabes encima de esta piedra de grandes proporciones ha dificultado la tarea de los arqueólogos.
Álvaro Barrera, arqueología urbana del INAH, señaló que “consideramos que pesa poco más de doce toneladas, doce toneladas 300 aproximadamente... el lugar de donde proviene es de la formación Chiquihuite, que es por acá por Tenayuca, a una distancia de aproximadamente de 9 kilómetros de aquí de la Ciudad de México”.
Para el traslado de este pieza desde esa zona los investigadores del INAH estiman que debieron intervenir entre 150 y 400 personas.
También los arqueólogos han podido confirmar que en la época prehispánica se realizó una excavación en la parte inferior y que el monolito fue colocado encima a manera de tapa.
Sólo hasta que se descubra en su totalidad la pieza, los especialistas podrán descifrar a que deidad estaba dedicada.
Sin embargo, uno de los arqueólogos con mayor experiencia en los temas del Templo Mayor, Eduardo Matos Moctezuma, da algunas pista:
“Podría ser un Tlaltecutli, es decir, el señor de la tierra, no lo sabemos hasta que no esté totalmente excavada y podamos ver todos sus elementos, todas sus características, los pigmentos que son muy importantes también para poder identificar a una deidad”.
Las autoridades del INAH informaron que hasta el momento esta zona no está abierta al público en general, ya que los trabajos de excavación e investigación no han terminado.