OAXACA, México, oct. 15, 2006.- Una vez cumplidos los trámites legales en el Servicio Médico Forense (Semefo) de la Cruz Roja, el cuerpo de Alejandro García Hernández fue trasladado en una procesión a pie hasta el Zócalo de esta capital. A las 22:40 horas del sábado llegó a la morgue el servicio funerario con el ataúd que guarda los restos de quien hasta anoche participaba en la vigilancia de una barricada en las calles de Símbolos Patrios de la colonia Alemán de esta ciudad.
Desde la salida del féretro, a unas seis cuadras del Zócalo, cerca de 500 personas entre vecinos, familiares y amigos, gritaron consignas que responsabilizaban al gobierno de Ulises Ruiz de esta muerte.
Frente a la puerta principal de lo que fue el Palacio del Gobierno del estado hasta hace un año, aguardaban los cirios encendidos, las veladoras, las coronas de flores y el soporte que mantendrá hasta mañana el féretro con el cuerpo de Alejandro García.
Su hijo Alejandro acompañado de otros familiares fueron quienes llevaron en sus hombros el ataúd de madera cubierto de terciopelo gris, mientras que su esposa Carmen y su madre, una anciana de alrededor de 70 años, avanzaban lentamente hacia el Zócalo.
Ahí, varios participantes y miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) hablaron y condenaron al sistema político y al gobierno de la entidad que "lejos de combatir a la pobreza nos manda fusiles para asesinarnos".
Las consignas se prolongaron por varios minutos al igual que los discursos y en varias ocasiones hubo aplausos para quien en vida se unió a esa lucha que hace crisis desde el pasado 22 de mayo y mantiene a esta capital paralizada.