OAXACA, México, oct. 15, 2006.- La Iglesia Católica llamó a los deudos de Alejandro García Hernández para que eviten las venganzas anunciadas por su muerte, tras ser baleado en una barricada el sábado, pues de lo contrario "nos convertiríamos igual o peor de lo que son aquellos que lo mataron". En el Templo de La Compañía, el padre jesuita José González aseguró que el hombre debe despojarse de lo material y de las cadenas que lo atan y hacer que su sufrimiento sirva para la vida de los demás.
Ante el féretro del simpatizante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), los deudos, familiares, amigos y compañeros de su lucha oraron por su eterno descanso, mientras que el sacerdote llamaba a la concordia de la sociedad oaxaqueña.
Poco antes de las 11:00 el féretro, que permanecía en la puerta principal del ex Palacio de Gobierno hoy convertido en museo, fue llevado al templo en donde se ofició la misa de cuerpo presente.
Desoyendo el mensaje de la Iglesia, después de la ceremonia litúrgica los dolientes lanzaron consignas contra el gobierno, con frases como: "Alejandro, camarada, tu muerte será vengada" y "Alejandro no murió, Ulises lo mató".
Así fue hasta que regresaron al kiosco del zócalo, en donde se realizó un homenaje al estilo APPO; con consignas y discursos que condenaron la situación política y social que hoy se vive en esta capital y de la que responsabilizan al gobierno de la entidad.
La actriz Ana Colchero tomó la palabra y describió la pena y el sufrimiento de la familia de Alejandro, pues aseguró que "tan solo en el Servicio Médico Forense le cobraban a la familia mil 500 pesos por hacer la necropsia, cuando se trata de un servicio que debe dar el gobierno de manera gratuita".
Relató que al ver la presión de la gente, el encargado del lugar le prometió que solamente le cobraría mil pesos, "como haciendo un favor, pero después descubrimos que también quien hizo la necropsia era un ortodoncista".
Una vez concluido el homenaje, el féretro fue trasladado en una marcha hacia la colonia Alemán, en las calles de Símbolos Patrios, en donde seria llevado por los lugares donde se instalan cada noche las barricadas, especialmente en el lugar en donde fue baleado Alejandro.