OAXACA, México, oct. 15, 2006.- El arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, llamó a los actores del conflicto magisterial a reconocer los errores cometidos a lo largo de los últimos meses para evitar más divisiones en la sociedad oaxaqueña y encontrar una solución. “Es lamentable que en este conflicto nos acostumbremos a la violencia verbal y física. Se le ha dañado gravemente, inyectando desconfianza y división, pero hasta el presente, ninguno de los actores principales ha reconocido sus errores, ninguno se ha disculpado ante la sociedad”, dijo Chávez Botello.
En su homilía dominical en la catedral de Oaxaca, Chávez Botello lamentó que en los casi cinco meses que van del conflicto magisterial se trabaje poco para el restablecimiento de la paz y la reconciliación entre los oaxaqueños.
“La paz es ciertamente recomendada por todos, pero trabajada por muy pocos; son pocos los que luchan por remover los obstáculos que la impiden y pocos los que, desde su misión y profesión se comprometen a construir realmente la paz”, dijo el arzobispo.
El arzobispo de Oaxaca aseguró que hay intereses que pretenden prolongar el conflicto magisterial, a pesar del daño económico, político, cultural y social que ha causado al estado de Oaxaca.
“La prolongación irrazonable de los conflictos sociales puede mostrar intereses creados, alejamiento de las necesidades reales de la sociedad, falta de voluntad política. Se le ha hecho mucho daño a la sociedad en lo económico, en lo social”, agregó Chávez Botello.
El arzobispo de Oaxaca dijo también que los hechos violentos de la última semana alimentan la desconfianza y contaminan más, el ya de por si contaminado clima del conflicto.