CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 16, 2006.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, dijo que su administración no ofrece el Zócalo a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), pero mantendría esa posibilidad para evitar problemas en otras calles. En rueda de prensa matutina matizó la declaración que hizo el domingo el secretario de Gobierno, Ricardo Ruiz, cuando anunció que se propondría a los casi tres mil inconformes -que se sumarían a sus compañeros apostados en la sede del Senado- ocupar la Plaza de la Constitución para evitar afectaciones a las calles.
En contraste, Encinas Rodríguez dijo que desconoce cuántos manifestantes llegarían y negó intención alguna de ofrecerles el Zócalo, pero coincidió en que esa sería una posibilidad y que, en todo caso, se adoptarían las medidas necesarias para evitar impactos negativos en la capital.
Pidió no especular al respecto y llamó la atención sobre el hecho de que, a una semana de su llegada al Distrito Federal, el primer contingente de la APPO no ha provocado mayores problemas.
Aseguró que tampoco le ha significado un gran desembolso a las finanzas públicas, pues la vigilancia policíaca y los servicios sanitarios se hacen con personal ya contratado y con presupuestos previamente asignados.
Calificó como "foco rojo" que puede contaminar al sureste de la República el conflicto de Oaxaca, sobre todo por la intervención de otros actores como la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, quien pretende desaparecer la Sección 22 de ese gremio.
"Hoy aparece una nota donde cuenta que ya le pasaron la factura por supuestos acuerdos comprometidos por 41 mil millones de pesos para el SNTE. ¿En calidad de qué? ¿A cambio de qué? ¿A favor de qué? ¿A favor de quién? Realmente el foco rojo se está concentrando en el sureste, y esto puede derivar en un conflicto mayor", opinó.