TABASCO, México, oct. 16, 2006.- El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al gobierno de la entidad, Andrés Granier Melo, aseguró que el "lopezobradorismo" y el "madracismo" quedaron atrás porque esas corrientes ideológicas no tendrán nada que ver con el proyecto que habrá de encabezar en los próximos seis años. "El químico", como lo llaman sus simpatizantes y quien en su plataforma de campaña llevó siempre el mensaje de unidad, expresó que no pretende ser un intermediario para unir a Roberto Madrazo y Andrés Manuel López Obrador.
Esos pleitos son de ellos y yo nada tengo que ver, puntualizó el abanderado del PRI, quien insistió que se enfocará a unir a Tabasco, que esa es su función fundamental durante su gobierno.
Granier Melo convocó a las demás fuerzas políticas a pensar en Tabasco y a recordar que en democracia se gana o se pierde por un solo voto. "Hoy me toca ganar, a ellos perder igual, como nos tocó perder en el pasado y a ellos ganar".
Aseguró que su partido está preparado para el conflicto postelectoral: "yo hice ya mi parte, ganamos por un amplio margen para garantizar el desarrollo y el progreso de Tabasco".
El priísta sostuvo que con su victoria quedan atrás 18 años de pugnas y peleas entre el madracismo y el lopezobradorismo, que lo único que trajo a Tabasco fue retraso.
Reiteró su agradecimiento a los tabasqueños por su voto en las urnas, en una jornada civilizada a pesar de la violencia que se pretendió engendrar, trayendo a gente de México para violentar las elecciones.
"La verdad la sabe el pueblo, el pueblo tiene memoria, y el pueblo vio actuar a todos esos vándalos que pretendieron desestabilizar", sentenció Granier Melo.
Ofreció que en su gobierno invitará a trabajar a gente de otros partidos, porque insistió en que es un hombre plural y en Tabasco caben todos.