CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 17, 2006.-Ante constructores, el presidente electo, Felipe Calderón, se comprometió a encabezar un gobierno que promueva el desarrollo y la competitividad por la vía de la legalidad y la transparencia. "Vamos a garantizar procesos modernos, procesos justos, procesos limpios en las contrataciones del Estado, mecanismos, normas, procedimientos, que cierren el paso a la discrecionalidad en la adjudicación de obras públicas y en la prestación de servicios", dijo.
Agregó que en su gobierno se realizará la mayor inversión en obra pública con un estimado anual de 40 mil millones de dólares en infraestructura.
"No obras sujetas a intereses políticos sino sujetos al interés público, al interés de los ciudadanos, por encima del interés de los políticos", agregó.
El presidente electo destacó que los mexicanos necesitamos comunicarnos con infraestructura para construir un solo México.
"Nuestra prioridad es construir un camino hacia un México unido con la misma calidad de vida, así como la democracia es la mejor forma de abrir el camino al progreso, el invertir en infraestructura es el mejor camino a la equidad y a la justicia social", sostuvo.
Netzahuacoyotl Salvatierra, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, le pidió al presidente electo que quienes ocupen las dependencias relacionadas con la infraestructura tengan experiencia y capacidad política para construirla.
A nombre de los gobernadores de la Conago, el gobernador de Tabasco, Manuel Andrade, dijo que la agenda nacional debe tener como prioridad mantener la gobernabilidad.
“México necesita como nunca afianzar su Estado de Derecho, fortalecer sus instituciones, hacer de la pluralidad una razón para sumar, y del diálogo y los acuerdos los mejores puentes de entendimiento", señaló el mandatario estatal.
En la ceremonia denominada Reunión Nacional de Infraestructura, el presidente electo recibió un paquete con más de 500 proyectos de obras públicas a nivel nacional.