CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 23, 2006.- El jefe de gobierno capitalino, Alejandro Encinas, descartó cualquier probabilidad de entregar el bono sexenal por dos mil 500 pesos a cada uno de los casi 200 mil trabajadores de la administración local con cargo al erario de la ciudad. En su rueda de prensa, argumentó la carencia de previsiones legales y presupuestales para tal efecto, pues ni en la ley ni el contrato de trabajo lo contemplan y tampoco el presupuesto de la capital tiene asignados recursos para ello, los cuales sumarían 500 millones de pesos.
El responsable del Gobierno del Distrito Federal negó encuentro alguno con Joel Ayala Almeida, dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), para tratar el tema, pues ni siquiera han tenido contacto.
En lo referente a los cerca de 115 mil trabajadores sindicalizados, su gobierno trata con el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF).
Comentó que la única posibilidad de entregar el bono sexenal a los trabajadores del gobierno local sería una partida extraordinaria de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), bajo el nombre de alguna prestación especial, lo cual sería "bienvenido", pero en tal caso la dependencia deberá actuar con responsabilidad por los impactos para otras entidades.
Minimizó la probabilidad de alguna huelga o medida de presión de los trabajadores sindicalizados, pues la relación con el sindicato y con la FSTSE es buena.
Encinas Rodríguez recordó que el bono sexenal era una práctica de gobiernos priístas para funcionarios cuya gestión concluía, más no para quienes seguían laborando. En el caso del GDF, el bono no está contemplado ni para quienes se quedan ni para quienes se van.
Criticó los altos salarios de gobernantes de otros estados y ciudades, sobre todo de los más pobres, pues superan los correspondientes a los de países más desarrollados. "Es lamentable que el único caso de un gobernador de quien se desconoce el salario sea justamente el de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz", dijo.
Por el contrario, se congratuló de que su salario como jefe de Gobierno sea el más bajo respecto al de sus homólogos gracias a la Ley de Austeridad, no obstante que esta capital es la segunda más grande del país -después de la zona metropolitana conformada por municipios mexiquenses-, la principal economía del país y la número 34 del mundo.
Aclaró que no se siente mal pagado. Por el contrario, calificó su nivel de ingresos como "bueno" y se pronunció por establecer un tabulador mínimo a fin de evitar casos como el de Oaxaca o como el del alcalde de Naucalpan, Estado de México.