CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 24, 2006.- “El desfile era costoso y no tenía ninguna trascendencia”, así contesto Nelson Vargas, presidente de la Comisión Nacional de Deporte (Conade), ante la cancelación del desfile deportivo del 20 de noviembre. “Era espectacular el gasto, la burocracia estaba montada en el desfile, eran horas y horas y horas, a los que menos nos interesaba era a los deportistas. Para los deportistas no creo que sea trascendental estar en un desfile, siendo honestos”, aseguró Nelson Vargas.
Al término de una reunión con senadores, reveló que cuando la Presidencia de la República le preguntó su postura en torno a la cancelación, él manifestó que no se afectaba nada.
“Económicamente eran diez millones de pesos. ¿Ustedes creen que los desfiles que se vieron los últimos años fueron trascendentales para el país, para la sociedad o para el pueblo?”, cuestionó el titular de la Conade.
Antes de iniciar la sesión, los senadores sí lamentaron la decisión de eliminar el desfile.
“Es francamente una actitud muy elitista, que los jardines de Los Pinos sirvan para festejar el 20 de noviembre”, comentó el senador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Pablo Gómez.
“Quizá esa sea una de las decisiones lamentables, pero afortunada”, apuntó Carlos Jiménez, senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“Simplemente es una declaración, vamos a ver cuáles son las motivaciones”, dijo el senador del Partido Acción Nacional (PAN), Humberto Aguilar.
El 20 de noviembre, coincidieron los senadores, es una fiesta popular que cuando menos debe tener una celebración digna.