CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 26, 2006.-La fracción del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado propuso acabar con el tráfico de influencias en el Congreso mediante la reclusión del cargo al diputado o senador que incurra en conflicto de intereses. “No queremos que se vuelva a confundir la función legislativa con la función de negocios o la prestación de un servicio particular, lo que no se puede es tener dos cachuchas, servir a dos amos”, explicó el senador y coordinador de los panista Santiago Creel.
A través de una iniciativa que presentó ante el pleno Rubén Camarillo, Creel Miranda explicó que se trata de un código de ética y agregó que en él habrá un catálogo de conductas ilegales y sanciones que van desde lo administrativo hasta lo penal.
“Es acabar con el tráfico de influencias, acabar con el conflicto de intereses, acabar con legisladores de medio tiempo y acabar con cualquier prebenda de particulares que puedan darse por encima de los intereses de la nación”, manifestó el senador del blanquiazul.
La ley contempla que los senadores sean de tiempo completo, además, no podrán ejercer su profesión ni atender sus negocios mientras estén en funciones legislativas.
Quienes ignoren estos preceptos serán destituidos de su función legislativa.
También serán castigados quienes elaboren leyes para su propio beneficio y a quienes teniendo algún conflicto de intereses, no se excluya de las discusiones o aprobaciones de leyes y reglamentos.
La iniciativa fue enviada a comisiones para su análisis.