OAXACA, México, oct. 30, 2006.- Con 40 minutos de retraso inició la marcha del poblado de Santa Rosa al Zócalo oaxaqueño, debido a que se esperaba mayor concentración de simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). La movilización, cuyo objetivo es protestar por la presencia de la Policía Federal Preventiva (PFP), estaba programada para las 11:00 horas de este lunes y se conforma con casi 500 personas que se reunieron en el mercado zonal de Santa Rosa.
Entrevistada la doctora María Dolores Mayoral García indicó que no quieren más violencia en Oaxaca y que a lo que aspiran es a que haya un cambio legítimo del mal gobierno representado por el mandatario Ulises Ruiz Ortiz.
En medio de consignas como "Zapata vive, la lucha sigue, sigue", los manifestantes caminan sobre la carretera internacional Álvaro Carrillo para dirigirse a la calzada Madero hasta llegar al Zócalo.
Con pancartas en las que se lee: "mátame que sólo matarás a una mujer, pero los ideales de un pueblo jamás", una joven aseveró que lo único que piden es la salida tanto de la Policía Federal Preventiva como del gobernador Ruiz Ortiz.
A través de los altavoces de una camioneta Volkswagen, tipo Combi, placas SC68783, los manifestantes piden alto a la violencia y gritan vivas a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.
A diez minutos de iniciada la marcha no se han registrado incidentes y los manifestantes aseveran que no pretenden enfrentarse con la PFP, simplemente dejar de manifiesto su repudio a la entrada de las fuerzas federales.
Esta marcha, así como las otras dos que partieron de diferentes rumbos de la ciudad oaxaqueña hacia el Zócalo está cubierta por periodistas de la prensa nacional e internacional que vienen atentos a su desarrollo.
Un joven que encabeza la protesta lleva el rostro cubierto y porta 14 cohetones.
PRAPARADA LA PFP PARA LLEGADA DE LA APPO
La Policía Federal Preventiva (PFP) está lista con tanquetas lanza-agua y gases lacrimógenos para enfrentar un posible intento de los miembros de la APPO de retomar el Zócalo de esta capital.
Desde temprano se impidió el paso al Zócalo de la ciudad y se retiraron los vehículos que fueron quemados durante la refriega de ayer, para despejar todas las calles que confluyen a este sitio.
Cientos de curiosos caminan en los alrededores para observar lo que sucede en la zona, que durante cinco meses fue el centro neurálgico de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y desde este domingo es área de operaciones de la PFP.
La APPO anunció el domingo que llevaría a cabo tres marchas de repudio a la presencia de las fuerzas policiacas y advirtió que "el Gobierno Federal lanzó una bomba a los pueblos de Oaxaca que están en pie y que seguirán en su lucha".
En el primer cuadro de la ciudad y en general en toda esta capital se observa un ambiente de tensión, pues sus moradores discuten las bondades o perjuicios que implica la llegada de la PFP a Oaxaca.
La actividad comercial está paralizada, ningún negocio del primer cuadro abrió sus puertas, mientras que integrantes de la APPO se mantienen atrincherados en el poblado de Brenamiel, donde se ubican las antenas de transmisión radiofónica.
También tienen en su poder Ciudad Universitaria, en cuyos alrededores la APPO colocó barricadas para defender Radio Universidad, el medio por el cual transmite sus mensajes y desde donde organiza a sus seguidores.
Hasta este mediodía no se ha registrado enfrentamiento alguno en la ciudad, sin embargo desde sus posiciones policías y simpatizantes de la APPO están alerta de cualquier eventualidad.