CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 31, 2006.- Un minuto de silencio, una ofrenda de muertos y encima una foto del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, fue el marco para el debate de este martes en la Cámara de Diputados, sobre el conflicto en Oaxaca. En tribuna la perredista Daisy Hernández leyó los nombres de los fallecidos en la entidad durante el movimiento magisterial y de la APPO.
Sus compañeros de partido abandonaron las curules y se dirigieron a la tribuna, con flores de cempazúchitl en mano.
Ocuparon el frente del salón de sesiones y luego montaron una ofrenda con las flores y 15 calaveras con los nombres de los muertos, debajo de una foto del gobernador de Oaxaca.
Antes de la sesión, el PRI había acordado cerrar filas en torno a su gobernador.
“Hoy el grupo parlamentario definió en bloque defender a morir a Ulises Ruiz”, dijo el coordinador priísta en San Lázaro, Emilio Gamboa.
Y así lo expuso ante el Pleno bajo el argumento de que fue el gobierno federal el responsable del conflicto por el retraso de los 115 millones de pesos para la Sección 22 de Oaxaca.
Sin embargo, seis de los ocho partidos en San Lázaro, por segundo día consecutivo, demandaron la salida del mandatario oaxaqueño.
“Hacemos un llamado sereno, prudente, respetuoso para que el gobernador de Oaxaca pase a ser parte de la solución”, señaló el diputado de Nueva Alianza, Manuel Cárdenas.
Y apuntaron.
No ha sido la falta de unos recursos los que han detonado este conflicto, llamémosle a las cosas por su nombre, ha sido la represión torpe de un gobernador”, subrayó el diputado panista Edgar Ramírez.
“Queremos en Oaxaca una paz pero con justicia y con dignidad, no la paz de los muertos”, señaló el diputado perredista Othón Cuevas.
Después de hora y media y 14 oradores concluyó el debate sobre Oaxaca, aplazado hasta este martes.