CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 2, 2006.- El secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, reconoció que los frutos de la estabilidad económica son insuficientes para disminuir la pobreza al ritmo e intensidad deseados y para concluir el proceso de saneamiento de las finanzas públicas. En la inauguración del XXII Congreso de la Sociedad Econométrica Latinoamericana y el XI Congreso Nacional de la Asociación Latinoamericana en el Caribe de Economía, aseguró que México aprovechó el entorno internacional positivo para consolidar la estabilidad macroeconómica.
En el acto realizado en la residencia oficial de Los Pinos, destacó que dicha estabilidad se tradujo en bajas tasas de inflación y de interés, en el fortalecimiento de las instituciones financieras y en mejoras tangibles de las condiciones de vida de la población.
"Sin ser desdeñables, estos frutos de la estabilidad económica son todavía insuficientes, por una parte, para disminuir la pobreza con el ritmo e intensidad que todos desearíamos y por otra, el proceso de saneamiento total de las finanzas públicas dista de haber concluido en el ocaso", añadió.
Ante el presidente Vicente Fox Quesada, Gil Díaz dijo que en el horizonte inmediato gravita en el balance fiscal la creciente carga de las pensiones públicas, "problema grave que sólo se resolverá con una reforma específica en la materia", como la que se propuso en el Congreso.
Insistió en que México sí pudo aprovechar el entorno internacional favorable para avanzar en la consolidación de la estabilidad, pero reconoció que fue poco lo que pudo hacer para abatir obstáculos a la productividad en áreas clave de la economía. Señaló que hay un catálogo de reformas pendientes indispensables para crecer al mismo ritmo que lo han hecho y los están haciendo otras exitosas economías en desarrollo: la energética, en telecomunicaciones, la educativa y la laboral, entre otras.
"Sólo mediante avances constantes en la productividad se consolida el crecimiento sostenido a lo largo del tiempo, y la productividad sólo puede florecer en un ambiente de plena competencia", subrayó el encargado de las finanzas públicas del país.
La competencia, abundó, propicia mejoras continuas en la producción y los consumidores tienen a su disposición un abanico mayor de bienes y servicios en precio y calidad que repercuten en su bienestar, y mediante estas reformas mejorará sustancialmente la calidad y cantidad de empleos.
El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) calificó de "absurdo" que haya quien pretenda culpar del bajo crecimiento de las economías de la región latinoamericana a reformas que ni siquiera se han llevado a cabo.
"Es perverso atribuir nuestros males a una medicina, la auténtica liberalización de los mercados para que se establezca plena competencia, que hasta ahora no hemos tomado", sostuvo.
El funcionario aclaró que no se trata tan sólo de políticas de apertura comercial, sino de crear al interior de cada una de nuestras economías nacionales condiciones de plena competencia en favor de los consumidores.
"Este desafío para las economías latinoamericanas se vuelve más acuciante cuando constatamos que a pesar de su aparente duración, el contexto benéfico internacional que disfrutamos estos años esta viviendo su ocaso", advirtió.
No obstante, consideró que este cambio de tendencia de la economía internacional tal vez resulte ser paradójicamente un incentivo más poderoso para dar ese salto hacia las condiciones que garanticen un crecimiento elevado y sostenido.
Aunque expuso que un entorno benéfico pudo contribuir a enmascarar la profundidad de los problemas estructurales, pero mucho más importante que el entorno externo, más o menos favorable, "es la voluntad de cambio", lo que se llama sentido de urgencia.
Por su parte, el rector del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Arturo Fernández Pérez, aseguró que al final de su administración, el presidente Fox deja la economía en una situación muy satisfactoria.
Esto permitirá, dijo, que la próxima administración pueda emprender las reformas que el país necesita para conseguir una tasa más elevada de crecimiento y un mayor bienestar para la población.
"Anhelamos que el Congreso resulte ahora más consciente y cooperativo para la población", concluyó Fernández Pérez.