CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 2, 2006.- Cientos de niños, adultos y ancianos llegaron la mañana de este jueves a las tumbas de sus seres queridos en el panteón de Mixquic. Con escobas, cubetas y jabón esperaron a que abrieran las rejas del cementerio para limpiar y lavar las tumbas. "Es darle una apariencia bonita a donde está mi mamá, mi abuelita, donde están nuestros antepasados", comentó Darina Chipolini.
Miles de pétalos de flores de cempazúchitl cubrieron las lápidas, y después el copal fue encendido.
Mientras tanto algunas catrinas paseaban entre las tumbas. Después llegaron los rezos y los cantos a los muertos.
En los alrededores del panteón de San Andrés Mixquic, había una verbena popular, con bailables regionales, comida mexicana y dulces típicos.
En todos los puestos y hasta los comerciantes ambulantes exhibieron tarjetas oficiales con los precios de sus productos, como parte del operativo de vigilancia de la Procuraduría Federal del Consumidor.
En las casas se colocó una estrella en la fachada y una ofrenda en el interior, ofrenda que busca mantener viva la vida de nuestros antepasados.
“La mayoría de los niños no llegaron a conocer a sus muertos mayores... Los niños saben o los jóvenes saben quién es aquél o aquella persona porque se lo contaron desde niño en la ofrenda", mencionó José Eduardo López, cronista de la delegación Tláhuac.
Al las 6 de la tarde, los pobladores de San Andrés Mixquic se prepararon para despedir a sus muertos.
En la parroquia de San Andrés Apóstol se llevó a cabo el rosario y más tarde inició ‘la iluminación’.
Miles de velas fueron colocadas en las lápidas del cementerio y encendidas para despedir con alegría a los muertos en su viaje al mas allá.
"El día de mañana se intercambian las ofrendas entre los familiares, amigos y vecinos, diciéndole: aquí le traigo algo que le dejó el muertito", dijo el cronista de Tláhuac.
Con el intercambio de ofrendas concluyen mañana las celebraciones del día de muertos en Mixquic.