OAXACA, México, nov. 3, 2006.- El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, ofreció a los integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) una nueva relación y prometió que no habrá persecuciones ni venganzas. En lo que fue su primera conferencia después de los hechos violentos entre la APPO y la PFP en las inmediaciones de la Universidad, el gobernador reiteró que no renunciará al cargo y aseguró que el conflicto con la APPO se centra focalizado al área de la Universidad Benito Juárez.
Con respecto al problema con la Sección 22 del Magisterio, Ulises Ruiz aseguró que el conflicto se prolongó porque el gobierno federal le negó los recursos que él pidió para satisfacer las demandas de los mentores y sólo le ofreció 60 millones de pesos, lo que hizo que el conflicto creciera hasta los niveles que ya se conocen.
Minimizó el rechazo de la Suprema Corte a dar entrada a las controversias constitucionales que interpuso por los exhortos que recibió de las cámaras de Diputados y Senadores a renunciar al cargo, y dijo que los magistrados "no entraron al fondo del asunto".
Informó que son 52 las órdenes de aprehensión que pesan sobre integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Acusó al Partido de la Revolución Democrática (PRD) de estar detrás de la problemática.
Aseguró que el origen del problema que vive Oaxaca radica en la falta de presupuesto para cumplir las exigencias del magisterio oaxaqueño.
Con respecto a la solicitud hecha por la APPO al arzobispado oaxaqueño para que intervenga en el diálogo con el gobierno del estado, Ulises Ruiz aseguró estar dispuestos a dialogar con quien sea para dar salida al conflicto y en este sentido señaló: "bienvenido el diálogo y la concertación".