CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 6, 2006.- La Presidencia de la República lamentó y condenó las explosiones registradas esta madrugada en la Ciudad de México. “Condenamos enérgicamente este tipo de hechos que no contribuyen a la construcción de un ambiente de tranquilidad y de paz que es el ambiente que merece una sociedad que ha optado por la vía democrática y por resolver cualquier tipo de conflicto, cualquier tipo de diferencia por la vía del diálogo y la política”, señaló Rubén Aguilar Valenzuela, vocero de la Presidencia de la República.
Pero el país está en paz, aseguró el portavoz presidencial, Rubén Aguilar.
“Este tipo de acontecimientos que reconocemos en su justa dimensión no ponen en juego la paz y la tranquilidad del conjunto del país. Cualquier extrapolación de llevar un caso concreto al conjunto de la Nación revelaría falta objetividad de quien así lo haga”, indicó Aguilar Valenzuela.
Las detonaciones de los artefactos explosivos son un hecho aislado, pero que no dejan de preocupar a la Presidencia de la República, comentó Rubén Aguilar.
“Y actuaremos en consecuencia junto con las autoridades del gobierno de la Ciudad de México para determinar a los responsables y actuar en consecuencia”, apuntó el portavoz presidencial.
Seria irresponsable especular sobre quiénes provocaron las explosiones, habrá que esperar el resultado de las investigaciones, dijo el vocero.
Informó que no está contemplado ningún operativo de seguridad extraordinario en Los Pinos, porque siempre ha estado garantizada con los más altos estándares.
Aguilar Valenzuela señaló que en los próximos días determinarán si el presidente Vicente Fox realizará o no su gira por Australia y Vietnam.
“Nosotros con mucha responsabilidad, como lo hicimos para el viaje de Uruguay, estaremos día a día monitoreando la condición y el desarrollo de los acontecimientos en el país para determinar la salida o no del señor presidente a Australia y APEC”, finalizó el portavoz de Los Pinos.
Estos viajes son necesarios para la política exterior de México, dijo el vocero.