CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 7, 2006.- El jefe de gobierno capitalino, Alejandro Encinas Rodríguez, respaldó el deslinde y el repudio que hiciera la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y otros actores políticos y sociales del país hacia las explosiones ocurridas la víspera. En conferencia de prensa, el funcionario local reiteró su condena a los estallidos y manifestaciones de violencia, pues subrayó que de ninguna manera puede ni debe ser la vía para dirimir diferencias entre los mexicanos.
Señaló que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) mantendrá abiertas sus averiguaciones previas en el ámbito de su competencia.
Encinas Rodríguez consideró esos hechos como una manifestación del traslado del conflicto oaxaqueño a la capital y otras entidades del país. "Evidentemente estos hechos están asociados al conflicto de Oaxaca, que es donde debe resolverse para evitar que se escale o traslade a otras entidades, como ya lo advertimos", acotó.
Sostuvo que los órganos policiacos, ministeriales y de inteligencia del Gobierno Federal deben investigar con las herramientas a su disposición la autoría de esas explosiones, pues según él, no basta que los supuestos grupos guerrilleros se hayan adjudicado la responsabilidad en esos hechos.
Por ello, pidió a las autoridades federales confirmar si esas agrupaciones realmente existen y si en verdad son los autores de tales hechos.
Se necesita, dijo, ir al fondo del asunto, buscar el origen, nexos y vínculos de esos grupos; aseguró que recibió del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) información sobre esas organizaciones pero no la que hubiese querido.
El jefe de gobierno minimizó la probabilidad de que esas organizaciones tengan base en la Ciudad de México, la cual estaría en el mismo estado de Oaxaca y en Guerrero.
Ofreció todo el apoyo de su administración a las dependencias del Gobierno Federal involucradas en estas investigaciones. Para ello, subrayó, se inició contacto con autoridades de las secretarías de Gobernación y Seguridad Pública, así como de la PGR.
En ese sentido, destacó que el gobierno capitalino entregó la información que tenía sobre el caso a la Procuraduría General de la República (PGR), la cual atrajo el caso.
Encinas Rodríguez señaló que el caso de las explosiones debe tratarse con seriedad y responsabilidad, y negó que sea algún síntoma de ingobernabilidad en la capital.
El mandatario local dijo que es inaceptable que por problemas de otras entidades se afecte la vida cotidiana y la tranquilidad de los defeños, como sucedió con las explosiones.
Prometió que su gobierno atenderá todas las llamadas sobre paquetes sospechosos, cuyo número se incrementó este lunes, luego de las explosiones, aún cuando algunas tengan intención diferente a la legítima preocupación de la ciudadanía.
Asimismo reiteró la decisión de redoblar las medidas de seguridad en la ciudad y de atender todas las solicitudes en la materia que le haga el Congreso de la Unión con miras al cambio de responsable en el Poder Ejecutivo Federal.
Descartó cambios para los festejos conmemorativos de la Revolución Mexicana el próximo 20 de noviembre, cuyos detalles dará a conocer este jueves.