CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 7, 2006.- El encono entre senadores del PAN y del PRD evitó que el Senado condenara las detonaciones de artefactos explosivos en la Ciudad de México. La exigencia para que los gobiernos federal y local investiguen y castiguen a los responsables intelectuales y materiales de esos acontecimientos provocó el enfrentamiento. La propuesta la hizo el senador panista Felipe González:
"Rechacemos a los profetas de la violencia, que cegados por satisfacer sus intereses mezquinos enfrentan a los mexicanos, no callemos ante aquellos provocadores que buscan la inestabilidad y olvidan la justicia social, reprobamos a todos aquellos que prenden la mecha y que después nos exigen que la apaguemos…"
"Eso no lleva a la reconciliación, eso provoca mayor encono, ese lenguaje debiéramos sepultarlo para siempre… Sí, que el Senado condene la violencia política, en cualquiera de sus expresiones, pero que exija también atender las causas sociales económicas y políticas que la han generado", señaló el senador Ricardo Monreal.
La propuesta iba a ser sometida a votación, pero el PRD se inconformó. El tema no podía ser votado porque no era un punto de acuerdo.
Era un pronunciamiento y por un error de la mesa directiva que conducía en ese momento la perredista Yeidckol Polevnsky se le dio trámite de punto de acuerdo.
Después de casi 20 minutos de discusión desde las curules y a gritos, el promovente Felipe González declinó su propuesta, según él, para que ya se acabara, dijo, el borlote.