CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 8, 2006.- La persona que contrató los servicios del policía Noé Martínez Nápoles, a quien se le relaciona con la muerte de Luis Alfonso Belmar Suárez, negó cualquier relación de él y de su escolta con la muerte de Luis Alfonso Belmar Suárez. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó que el martes por la noche un empresario mexiquense de apellido Fontano se presentó ante el Ministerio Público acompañado de al menos cinco abogados para rendir su declaración.
Ante la autoridad Fontano dijo que no tiene nada que ver con el homicidio de Belmar Suárez, ocurrido el 18 de octubre en el Viaducto Río de la Piedad, y señaló que su recorrido de rutina es de su residencia en Huixquilucan, Estado de México, hasta sus oficinas en Polanco.
El padre de la familia Fontano, cuyo nombre no fue revelado para no entorpecer las averiguaciones del caso, declaró que es empresario y dueño de varias empresas y centros comerciales en el país, entre ellas Plaza Galerías, por lo que contrató los servicios de seguridad de Martínez Nápoles desde hace tres años, con horario de lunes a viernes.
Al informarle que Martínez Nápoles fue detenido el sábado por efectuar disparos al aire, Fontano respondió que desconoce las actividades de su escolta durante los fines de semana, e insistió que sólo lo contrató para que lo custodiara de lunes a viernes.
La PGJDF detalló que Martínez Nápoles fue contratado como guardia de la familia Fontano, con residencia en el municipio mexiquense de Huixquilucan.
Noé Martínez Nápoles y los policías Fidencio Márquez González y Baldemar Martínez González se encuentran arraigados en el Instituto Técnico de Formación Policial, donde podrían permanecer hasta 30 días a solicitud de la PGJDF, mientras se investiga su participación en el homicidio de Belmar.
Martínez Nápoles fue aprehendido, bajo los efectos de bebidas embriagantes, por efectuar disparos al aire, por lo que se le decomisó una pistola Pietro Bereta, modelo 92FS, matrícula G75-839Z, calibre nueve milímetros.
En el marco de las investigaciones, peritos en balística realizaron observaciones microscópicas y determinaron que los campos y estrías que presenta la bala que mató a Belmar Suárez corresponde con las características del arma que portaba Noé Martínez Nápoles.