CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 8, 2006.- Las autoridades mexicanas hallaron hoy 17 piezas de plástico con explosivos líquidos abandonadas sobre la vía pública en la ciudad de Celaya, estado de Guanajuato (centro), luego de que el lunes estallaron en Ciudad de México varias bombas.
La Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) indicó en
un comunicado que, gracias a una denuncia ciudadana, agentes de la
Policía municipal y de Protección Civil de Celaya encontraron una
bolsa con 17 piezas de plástico que contenían una sustancia
explosiva y venían etiquetadas con la leyenda "Emulgel".
Los artefactos, abandonados en la calle Prolongación Madero del
barrio Villa de los Reyes, fueron trasladados a las instalaciones de
la PGR en Celaya.
La dependencia manifestó que peritos especializados en explosivos
analizan el material líquido, y que una vez terminen sus estudios lo
entregarán al Ejército para su destrucción.
El hallazgo se produce menos de 48 horas después de que
estallarán seis bombas en tres puntos de la capital mexicana, que se
atribuyeron cinco grupos guerrilleros que exigen la salida de las
fuerzas federales del sureño estado de Oaxaca.
En ese estado, grupos sociales exigen la renuncia del gobernador,
Ulises Ruiz, mediante protestas callejeras que mantuvieron
paralizada la capital oaxaqueña hasta que el Gobierno ordenó la
presencia de la policía federal.
Sin embargo, en otro mensaje, la PGR sostuvo hoy que las primeras
investigaciones de su Subprocuraduría de Investigación Especializada
en Delincuencia Organizada (SIEDO), que dirige las pesquisas de las
explosiones en la capital mexicana, apuntan a que los culpables
serían el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y el Ejército
Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
De este modo, la PGR rechazó que los cinco grupos subversivos que
inicialmente se responsabilizaron de las explosiones sean las
responsables.
Después de las detonaciones, la llamada Coordinación
Revolucionaria, integrada por el Movimiento Revolucionario Lucio
Cabañas Barrientos, Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército
del Pueblo, Organización Insurgente Primero de Mayo, Brigada de
Ajusticiamiento 2 de Diciembre y Brigadas Populares de Liberación,
se atribuyó la acción terrorista.
El argumento de la Fiscalía mexicana es que "pudo haber sido un
sólo grupo conformado de al menos dos personas", si bien expertos en
seguridad sostienen que para llevar a acabo la acción se requirió de
la coordinación de al menos veinte personas.
Además, la SIEDO concluyó que de los peritajes e indagatorias se
deduce que los materiales explosivos empleados son "similares" a los
que "se utilizaron en 2004, en el estado de Morelos, así como en los
eventos registrados en el 2001 y en octubre de 2006, en tres
sucursales bancarias de la ciudad de Oaxaca" y que se adjudicó el
EPR.
Finalmente, la PGR rechazó que haya indicios de que en los actos
terroristas esté involucrado el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz.
Por su parte, el EPR, que nunca se ha atribuido las explosiones
en la Ciudad de México, convocó hoy en un comunicado a los
ciudadanos y revolucionarios a cerrar filas, coordinar esfuerzos y
combinar "creativamente" todas las formas de lucha, desde la "legal
hasta la clandestina", en "defensa del pueblo" de Oaxaca.