CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 9, 2006.-Jóvenes interrumpieron hoy un acto del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, con empresarios pertenecientes a la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Cuando Schwarzenegger acababa de empezar su intervención ante un auditorio de más de 300 personas, cuatro mujeres y cuatro hombres jóvenes que se habían presentado como periodistas se manifestaron dentro del salón y llamaron "nazi" al político estadounidense.
Los manifestantes, que dijeron ser seguidores del ex candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos Lyndon Larouche, portaban pancartas y uno de ellos parodió a Schwarzenegger vestido de mujer con una banda en la que se leía "Desregulator".
La secretaria la Agencia de Servicios al Consumidor de California, Rosario Marín, trató de desvincular al gobernador con la protesta.
Según ella, los manifestantes estaban criticando "las políticas del presidente de EEUU, George W. Bush, y del vicepresidente Dick Cheney, por lo que en absoluto quiere decir nada en contra del gobernador".
El político californiano, de origen austríaco y recién reelegido gobernador el martes, sólo se detuvo para decir que le gusta "que la gente exprese sus opiniones" y continuó con su discurso mientras sus agentes de seguridad correteaban a los manifestantes por el recinto.
Schwarzenegger se mostró contento de regresar a México, donde filmó cuatro películas ("Depredador", "Conan el Bárbaro", "Total Recall" y "Daño Colateral") y ganó en 1968 su primer concurso internacional de culturismo.
El llamado "Gobernator", que dijo haber creado 250.000 nuevos empleos en California en los últimos dos años, indicó que una de las claves para hacer a su estado exitoso será vender los productos que se fabriquen ahí "en todo el mundo y no sólo en EEUU".
"México es nuestro vecino, lo que lo hace extremadamente importante", manifestó, y aseguró que ésta fue la razón que lo llevó a visitar el país "inmediatamente después" de las elecciones en las que el martes revalidó su cargo.
El jefe del gobierno californiano subrayó que quiere profundizar las relaciones comerciales con México y anunció que pronto abrirá una oficina de turismo del estado de California en la capital mexicana, porque este sector le deja a ambas economías "unos 5.000 millones de dólares".
Antes de marcharse Schwarzenegger agradeció la invitación y dijo una de las frases mas recordadas de la saga de "Terminator": "I'll be back" (volveré).