CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 12, 2006.- A 18 días de que concluya su mandato, el Presidente Vicente Fox hizo una serie de reflexiones sobre su sexenio. A través de la Agencia Mexicana de Noticias, Notimex, el primer mandatario aseguró que los mexicanos completamos con éxito el camino de la transición democrática, y que ahora estamos en ruta hacia la construcción de una democracia moderna y plena.
Señaló que a partir de su experiencia, la democracia mexicana requiere de un debate de fondo que no se quede estacionado en las descalificaciones, sino que impulse una discusión propositiva y constructiva, que contribuya al acercamiento de posiciones y promueva la tolerancia y el entendimiento.
El Ejecutivo manifiesta que ejerció la Presidencia de la República conforme a los principios del humanismo, de la democracia y de la ética política ya que siempre habló y actuó con la verdad.
Aunque después de décadas de un presidencialismo exacerbado, aclaró, hubo quienes no comprendieron o no aceptaron el cambio fundamental que significó comenzar a crear un país de ciudadanos.
"En mi condición de demócrata, dice, actué correctamente". También reconoció errores e insuficiencias en su gobierno, sin embargo, agregó, a nadie beneficia que se nieguen los avances.
Sostuvo que en su quehacer como servidor público ejerció la autoridad convencido de la necesidad de garantizar la división de poderes y de equilibrio.
Y recordó que mientras en el pasado legisladores y magistrados sufrieron los embates del poder presidencial, durante su gobierno se dio un respeto a sus atribuciones, cambio que fue visto por algunos como debilidad, “ya que añoraban los manotazos sobre la mesa y que en la Presidencia se decidiera lo que correspondía a las Cámaras o la Corte”.
Mientras que otros, dice, intentaron limitar en exceso sus atribuciones.
Fox dijo que aún debe darse un largo aprendizaje democrático para entender que fortalecer a un Poder no significa avasallar al otro.
El mandatario afirmó que siempre fue partidario de abrir espacios a la libre manifestación de las ideas, que ni la mordaza ni la censura van con él, y que "por convicción democrática" siempre fue respetuoso de quienes lo criticaron y pensaron distinto.
Vicente Fox sostuvo que “hoy México es mejor que ayer, que la democracia ha valido la pena”.
El mandatario recomendó adecuar el orden jurídico y el sistema de impartición de justicia, para ajustarlos a las nuevas condiciones de la democracia.