CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 14, 2006.- Por primera vez en su historia, la Conferencia del Episcopado Mexicano fue visitada por el Presidente de la Republica en funciones durante los trabajos de su Asamblea Episcopal en su sede de Lago de Guadalupe, Estado de México. "Y fue precisamente iniciativa del mismo señor Presidente, él quiso venir a dar un saludo de despedida", indicó Abelardo Alvarado, obispo auxiliar de México.
El Presidente llegó en helicóptero acompañado por el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, posteriormente se reunió con los obispos durante una hora en privado y no hizo declaraciones a la prensa.
"Lo que transmitió el Presidente es que él había hecho su máximo esfuerzo por este país y había querido usar siempre el poder con responsabilidad y que los resultados ahí estaban", indicó Carlos Abascal, secretario de Gobernación.
Los obispos rechazaron, en conferencia de prensa, hacer una evaluación de lo hecho por el presidente Fox en su sexenio.
"Hubo avances positivos, todas las fallas, las criticas que se le han señalado al Presidente pues tienen su razón de ser, pero tenemos también que decir que no todo se le puede, digamos, echar la culpa al Presidente", aseguró el obispo auxiliar de México.
Los obispos anunciaron que el presidente electo Felipe Calderón los visitara en Lago de Guadalupe este viernes.