CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 15, 2006.-Durante la Asamblea Episcopal 82, los obispos del país manifestaron su gran preocupación por la inseguridad que hay en México. "Vemos que hay muchos focos de violencia, que el riesgo es que irradien y están irradiándose más, y yo hablo en concreto del aspecto del narcotráfico. El narcotráfico y la violencia que produce el narcotráfico, esto sí está afectándonos a muchas diócesis, a mucho lugares del país", aseguró Ricardo Watty, obispo de Nuevo Laredo.
Y aunque aún no prevén hacer una petición específica al presidente electo, Felipe Calderón, quien los visitará el próximo viernes, sí le expresarán lo que consideran prioritario, por ejemplo, unir los esfuerzos de policías municipales, estatales y federales de todo el país.
"Sí tiene que reforzarse el combate al narcotráfico y a toda la violencia que provoca", dijo Ricardo Watty.
Los obispos mexicanos de la frontera Norte del país también manifestaron su preocupación por el muro que construirá Estados Unidos.
"El 57 por ciento de los americanos no quiere el muro y como el gobernador de Nuevo México, dijo que era una estupidez, así con esa palabra, una estupidez", afirmó Renato Ascencio, obispo de Ciudad Juárez.
El obispo de Nuevo Laredo aseveró que "el muro no va a detener, pero sí va poner en riegos mayores a los migrantes. No estamos de acuerdo, por una parte que se ponga ese muro, como iglesia".
Los jerarcas católicos de Ciudad Juárez y Nuevo Laredo hablaron de la urgencia de un acuerdo en materia de migración con Estados Unidos.
"Tiene que haber un acuerdo migratorio, esperamos que a medida que vaya pasando un poquito más el tiempo y que ya tome posesión, lleguen a un acuerdo bilateral que sea verdaderamente esperanzador", puntualizó Reno Ascencio.
En tanto que Ricardo Watty explicó que “estoy hablando de nuestro Presidente electo, que realmente continué el diálogo sobre el fenómeno migratorio, sabemos que se cortó, por qué, por las torres, por el acto terrorista".
Finalmente, los obispos mencionaron casos como el del pequeño Saúl Arellano que vino a México para lograr que no deporten a su mama, refugiada en una iglesia en Estados Unidos.