OAXACA, México, nov. 15, 2006.- La Procuraduría General de Justicia de Oaxaca dio a conocer avances en la investigación del asesinato del camarógrafo estadounidense Bradley Will, el pasado 27 de octubre. Rosa Lizbeth Caña Cabeza, titular de la dependencia, dijo que con los elementos que tienen hasta ahora se fortalece una línea de investigación que les permite pensar que se trató de un homicidio doloso, realizado por una persona cercana, del mismo grupo y con la intención de llevar la problemática de Oaxaca al ámbito internacional.
Del cuerpo, aseguró, se extrajeron dos balas del mismo calibre, disparadas por la misma arma, pero que las dos heridas fueron hechas con 15 minutos de diferencia.
Basó sus afirmaciones en las evidencias del lugar de los hechos, de los resultados de la autopsia, y peritajes de criminalística, balística, y análisis hechos al video tomado por el propio periodista.
Explicaron que lograron establecer que en el video quedó grabada la voz de un sujeto que lo amenaza por estar grabando, que se oye que alguien corta cartucho con una pistola y enseguida se oye el disparo, al tiempo que se oyen las palabras no,no,no.
Creen que el camarógrafo pudo haber girado su cuerpo a la izquierda y quedar de frente al tirador sin haber perdido la toma que realizaba al frente.
Aseguran que por el ángulo en que entró la bala en el tórax, el disparo pudo ser sólo a un metro de distancia, porque de otra manera debía haber sido a más de 30 metros de distancia y desde una altura de siete metros, pero que en los techos de las casas que se muestran en las imágenes no se aprecia ninguna persona.
Destacó que el camarógrafo llegó a la Cruz Roja a bordo de una camioneta dos horas después de haber sido trasladado del sitio del tiroteo en un Volkswagen que, según videos, se lo lleva a toda prisa sólo momentos después de haber sido herido.
La Procuraduría de Oaxaca aseguró que continúan las investigaciones, pero que no puede dar a conocer más detalles para no afectar la indagatoria.