CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 17, 2006.- El periodista José Luis Belmar, padre de Luis Alfonso Belmar Suárez, envió al titular de la PGJDF, Bernardo Bátiz, una carta en la que reprocha su ineficacia para resolver el homicidio de su hijo, ocurrido el pasado 18 de octubre. En el texto, el remitente argumenta molesto cada una de las declaraciones que el procurador capitalino ha dado a los medios de comunicación sobre los avances en la investigación que lleva a cabo la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
El periodista analiza el papel que desempeñaron el policía Noé Martínez Nápoles, Rafael Briones Jácome y Jorge Alfredo Rodríguez Camargo en el homicidio de su hijo.
Destacó que el arma Beretta calibre nueve milímetros es la única prueba concreta con la que cuenta la procuraduría capitalina para sospechar que Martínez Nápoles tuvo alguna participación en los hechos.
"Si Martínez Nápoles es el dueño de un arma, cuya bala mató a mi hijo, que no al suyo, Bernardo Bátiz, y declara que esa arma no la usa, luego nadie la dispara más que él, ¿cómo es posible que usted declare que no existe más contra Martínez Nápoles?", le cuestiona.
Desdeñó la supuesta aparición de un testigo que dice no reconocer al sospechoso, ya que, según él, no concuerda con la lógica de los hechos, pues éste afirma haber visto al agresor, ante lo que Belmar dijo que eso es imposible porque los disparos se realizaron cuando los automóviles iban en movimiento.
Asimismo, rechazó las versiones que han presentado los hermanos Pablo y Gloria Funtanet Mange en el sentido de que su escolta estuvo con ellos en dos lugares diferentes al mismo tiempo. "Existen dos Noé Martínez Nápoles o alguno de los hermanos miente para protegerse", subrayó.
Respecto a Rafael Briones Jiménez, quien es el inspector del campo de tiro donde presuntamente estuvieron los escoltas de la familia Fontanet horas antes del homicidio, criticó el hecho de que la PGJDF lo haya dejado en libertad cuando esa persona es "la clave" del caso Belmar.
De acuerdo con Bátiz Vázquez, Jorge Alfredo Oropeza Camargo no existe, ante lo que el padre de Belmar refuta que sí y menciona una serie de aparentes nexos familiares de éste con personas distribuidas en varios países de Latinoamérica.
En ese sentido, se refirió al coronel Alberto Rodríguez Camargo, agregado en la embajada de Colombia en Estados Unidos en 1995; a Jesús Alfonso Rodríguez Camargo, diputado en Colombia; "hay un Rodríguez Camargo que fue convicto en Venezuela en 2003"; y a Israel Rodríguez Camargo, en el departamento de Física del Tec de Monterrey.
José Luis Belmar, indignado señaló: "esto se lo informo sólo para mostrarle que usted -Bátiz Vázquez- y algunos de los que lo rodean están en la calle como investigadores".
Termina la carta preguntando al procurador local hasta cuándo se resolverá el homicidio de su hijo y enfatiza que es padre de Luis Alfonso Belmar "por si se le está olvidando y tiene en mente pasarle el problema a su sucesor".