CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 17, 2006.-Fue levantado el arraigo judicial a dos de tres escoltas de un particular a quienes la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) involucró en el asesinato del ingeniero Luis Alfonso Belmar, el pasado 18 de octubre, durante incidente de tránsito en el Viaducto Miguel Alemán a la altura de calzada de Tlalpan. Se trata de Federico Márquez González, policía auxiliar del Distrito Federal, y Baldemar Martínez González, escolta no oficial.
Ambos fueron arraigados durante 30 días, por orden de Flor de Castro, jueza 60 penal del reclusorio Oriente, el pasado 18 de noviembre, para su investigación en las instalaciones del Instituto de Formación Profesional de la Procuraduría de Justicia del DF.
Los dos obtuvieron su libertad bajo reservas de ley.
Noé Martínez Nápoles, otro escolta, policía auxiliar del Estado de México, permanecerá bajo arraigo judicial en el Instituto de Formación Profesional.
La Procuraduría de Justicia del Distrito Federal integra una averiguación previa en su contra por homicidio calificado en agravio de Luis Alfonso Belmar.
De acuerdo con información de esta dependencia, Martínez Nápoles portaba en el momento de su detención una pistola 9 milímetros, marca "Pietro Bereta", arma que presuntamente se utilizó para asesinar al ingeniero Belmar.
Se espera que en las próximas horas agentes del Ministerio Público de la Procuraduría capitalina consignen la averiguación previa ante un juez penal en turno en el Distrito Federal para que determine si libra una orden de aprehensión por homicidio calificado, en contra del policía auxiliar mexiquense Noe Martínez Nápoles.