CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 21, 2006.- Diputados federales del PRI, PRD, Convergencia y PT recriminaron al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño, por el "secuestro" y la "militarización" del recinto de San Lázaro, así como por supuestas agresiones de miembros del Estado Mayor Presidencial a legisladores.
De igual forma, y ante los reclamos de todos los partidos, con
excepción de Acción Nacional (PAN), obligaron al legislador panista a
iniciar una reunión urgente para revisar los oficios y las medidas de
seguridad establecidas desde el domingo pasado.
Al iniciar la sesión en el recinto de San Lázaro, legisladores
del Partido Revolucionario Institucional (PRI) consideraron que es un
exceso lo que hay en las calles, por lo que urgieron a una reunión de
la Conferencia para los Trabajos Legislativos.
Los diputados federales que llegaron tarde a la sesión por el
operativo de seguridad implementado acusaron a Zermeño de usar a la fuerza pública de manera excesiva.
El diputado federal José Murat, del PRI, inició los reclamos al
panista y pidió una explicación de quién y por qué se ordenó la
presencia de miembros de la Policía Federal Preventiva (PFP) y del
Estado Mayor Presidencial (EMP).
Desde su curul el diputado José Manuel del Río Virgen, de
Convergencia, denunció que por haber olvidado su credencial de
legislador el general del EMP Jorge Cuevas lo agredió y le faltó al
respeto al ingresar al recinto legislativo.
Claudia Cruz, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se
sumó a los reclamos y acusó que hay una excesiva presencia militar en los alrededores de la Cámara de Diputados y en colonias
circunvecinas, lo que ha derivado en excesos de militares y policías.
La molestia por el operativo de seguridad se generalizó entre
legisladores de oposición. Incluso, el diputado David Pulido
Santiago, del PRD, propuso: "si no sale la PFP que no haya sesión".
Adrián Pedrozo, también del PRD, afirmó que el EMP impidió el
ingreso a diversos profesores y estudiantes de universidades que este
martes participarían en un foro en San Lázaro.
Por su parte, su correligionario Tonatiuh Bravo argumentó que la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no faculta a
Zermeño para suspender garantías de facto a cinco kilómetros del
recinto, sino únicamente al interior de él.
En respuesta Zermeño aceptó reunirse de inmediato con los
coordinadores legislativos y rechazó que se estén suspendiendo las
garantías individuales.
Molesto por las críticas, desde la tribuna advirtió a los
diputados del PRD que no aceptará presiones o chantajes de nadie y
asumirá su responsabilidad para asegurar la seguridad en San Lázaro.
"Les dijo a los que nos han estado amenazando y nos siguen
amenazando de que no van a permitir -la toma de posesión de Felipe
Calderón- que esta Presidencia se hará cargo de la seguridad de
ustedes y de todas las personas el 1 de diciembre", señaló.