CHIAPAS, México, nov. 22, 2006.- El secretario de Gobernación, Carlos Abascal, habló así de la situación que deja el gobierno del presidente Fox en materia de conflictos sociales. "No es un país en una calma chicha, como una balsa de aceite, cuando el gobierno del presidente Fox recibió el Gobierno estaban en curso la atención de más de 180 conflictos sociales, muchos de ellos anclados en el pasado porque no se atendieron con oportunidad o porque tienen secuelas derivadas de la naturaleza misma de los conflictos. Hoy estamos dejando el Gobierno en condiciones similares, con un conflicto más visible que es el de Oaxaca, que se parece a otros conflictos que en ese momento privaban en el país, como era el caso del conflicto de Chiapas", expresó Abascal Carranza.
“El presidente Fox entrega un país con los problemas propios de una democracia de 105 millones de habitantes. Con una economía sólida y estable, con una atención oportuna a los diferentes conflictos sociales y por lo tanto con una gobernabilidad adecuada", aseguró el funcionario federal.
En conferencia de prensa se le preguntó al secretario Abascal si habrá alguna acción contundente en Oaxaca antes del primero de diciembre.
"La única acción fuerte que estamos esperando realizar en Oaxaca es desatar el proceso de inversión para detonar el turismo, para impulsar el desarrollo económico lastimado", continuó Abascal.
Aclaró que los mil millones de pesos que el Gobierno Federal enviará a Oaxaca para reactivar le economía se administrarán exclusivamente por el Gobierno Federal.
"El Gobierno Federal no puede romper el pacto federal ni desconociendo ni imponiendo nuevos gobernantes, ese es el punto, mientras tanto se tiene que trabajar con las autoridades constituidas".
Y agregó: “servir a México es un privilegio, el presidente Calderón tiene la exclusiva en la elección de sus colaboradores, ni presiones ni patadas debajo de la mesa, respeto absoluto en las decisiones del presidente Calderón", contestó Abascal a la pregunta de si repetiría en le cargo con Calderón.
Respecto a las condiciones de seguridad que el Estado mexicano ofrecerá a los invitados especiales y mandatarios que vendrán el próximo primero de diciembre, el secretario de Gobernación dejó claro:
"El país claro que tiene condiciones para garantizar la seguridad de cualquier mandatario extranjero que venga a la toma de posesión del presidente Calderón".
Abascal habló luego de encabezar en Chiapas una reunión donde se detalló la inversión de 10 mil 400 millones de pesos que costó la reconstrucción de los daños causados en esa entidad por el huracán Stan.