CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 23, 2006.-El nuncio apostólico Giuseppe Bertello señaló que en su carácter de embajador y representante del Vaticano no tiene injerencia alguna sobre la situación política y social de México, ni interés por inmiscuirse en los asuntos nacionales. Durante una visita que hizo al secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, el prelado le informó sobre la visita que recibiera ayer por parte de dirigentes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) sobre la problemática que vive la entidad.
La Secretaría de Gobernación informó en un comunicado que su titular planteó al nuncio apostólico que la problemática analizada es ampliamente conocida por la dependencia a través de las múltiples reuniones tanto con los representantes de la APPO, como con los distintos sectores del estado de Oaxaca.
Subrayó además que la atención a la conflictiva oaxaqueña ha merecido un seguimiento personal tanto del titular del ramo como del subsecretario de Gobierno, Arturo Chávez.
Incluso le dijo al nuncio que Chávez se encuentra desde ayer en la ciudad de Oaxaca, donde busca el pronto y total regreso a la normalidad en el estado.