CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 24, 2006.- El disparo que el 18 de octubre pasado mató a Luis Alfonso Belmar mientras circulaba por el Viaducto habría salido desde una camioneta en movimiento y no de un vehículo Interceptor, revelaron fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
De acuerdo con el expediente de consignación del policía
auxiliar Noé Martínez Nápoles, quien es el principal sospechoso de
haber cometido el crimen, éste disparó al vehículo de la víctima
desde una camioneta en movimiento.
Sin embargo, esto contradice la versión de los testigos y la
información que se ha manejado de que el tiro provino de un escolta
que viajaba en un vehículo Ford Interceptor, quien resguardaba un BMW placas MAF 9555.
Sin embargo, en el pliego de consignación, de acuerdo con las
evidencias presentadas por la fiscalía en Cuauhtémoc, a cargo del
fiscal Fernando López Vázquez, se señala que Martínez Nápoles viajaba men una camioneta, pero que se desconocen sus características.
Lo anterior, podría involucrar de nuevo a la familia Funtanet
Mange, para la cual trabaja como escolta el aún arraigado, ya que si
bien se comprobó que ellos no tienen en su poder ningún vehículo BMW ni Interceptor, si cuentan con una camioneta que habitualmente
ocupaba Noé Martínez para circular.
Se trata de una Expedition color negro, propiedad de Alejandra
Funtanet Mange, quien ha asegurado tanto a las autoridades como a la madre del occiso, Silvia Suárez, que Martínez Nápoles estuvo con ella todo el tiempo a bordo de la camioneta el día del crimen.
La única prueba firme con la que la PGJDF cuenta hasta ahora
para inculpar a Martínez Nápoles de la autoría del crimen son los
estudios periciales que revelaron que del arma del uniformado salió
el disparo con el que fue ejecutado Belmar Suárez.
Sin embargo, hasta el momento la PGJDF no ha hecho públicos los
resultados ni la metodología de esos estudios periciales, lo que se
ha prestado a suspicacias, e incluso, a que la defensa de Martínez
Nápoles solicite otros exámenes periciales de manera externa.
Hasta este día, el juzgado 60 no ha dictado el auto de formal
prisión contra Martínez Nápoles, y continúa el análisis del
expediente de consignación. En tanto, del paradero de la camioneta,
del vehículo BMW, o del Interceptor, no se sabe absolutamente nada.