CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 26, 2006.- El cardenal Norberto Rivera Carrera llamó al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, a pacificar esa entidad sin violencia porque esta es la principal obligación de un gobierno. En rueda de prensa al término de la misa de mediodía en la Catedral Metropolitana, el prelado alertó que los caminos de la violencia nunca conducen a la paz, porque siempre producen más violencia y no llevan a la pacificación.
A la pregunta de si Ulises Ruiz debería dejar la gubernatura, el arzobispo primado de México señaló que no sabe en cuánto podría contribuir esa medida a la solución del conflicto y que además "eso lo tienen que decidir los oaxaqueños, no nosotros".
Confirmó que el próximo viernes asistirá a la toma de posesión de Felipe Calderón Hinojosa como presidente de la República, y se pronunció porque ese día impere un clima de paz y de reconciliación y de empezar un nuevo proyecto para México.
Agregó que los retos de Calderón son muchísimos como gobernar a este país, que no es fácil, y reconoció en la corrupción uno de los elementos que más daño han hecho a la nación. "La corrupción sí es un problema serio en México el cual todos debemos combatir", dijo.
Antes, durante la lectura de su homilía, el cardenal dijo que en esta época tan afortunada que nos ha tocado vivir de separación entre la Iglesia y el Estado, los cristianos deben defender siempre la libertad de expresión.
Deben manifestar abiertamente sus criterios y convicciones, los cuales deben ser escuchados dentro del sistema democrático como deben ser escuchadas las voces de aquellos que no creen en Cristo, agregó.
Posteriormente, en entrevista, señaló que la libertad de expresión es un logro que se va adquiriendo día con día y no es una concesión de nadie, es un derecho que todos tenemos.
Al abordar el tema del aborto, la eutanasia y la posibilidad de que estas se reglamenten, dijo que la Iglesia siempre seguirá defendiendo la vida porque es un derecho fundamental sin el cual todas las demás garantías caen; no tendría sentido defender las demás si se pierde o no se permite la existencia humana, explicó.